Sisal: el puerto olvidado que fue la puerta del henequén al mundo
Sisal es un pequeño pueblo costero a 45 km al noroeste de Mérida con una historia desproporcionada a su tamaño actual: fue el principal puerto de exportación de Yucatán durante los siglos XVIII y XIX, el punto por donde salió el henequén que hizo la fortuna de la Península y por donde entró la influencia cultural europea que transformó la arquitectura de Mérida. El nombre "sisal" que se usa en todo el mundo para denominar la fibra de agave viene de este pueblo, porque fue el puerto de origen en las etiquetas de los primeros embarques.
La historia del puerto
Sisal fue habilitado como puerto en 1811, cuando la corona española autorizó el comercio directo desde la Península sin pasar por Veracruz. Durante la primera mitad del siglo XIX fue el punto de entrada de ideas liberales desde Europa y EE.UU. (muchos intelectuales yucatecos del período viajaron a través de Sisal) y el punto de salida del henequén. La construcción del puerto de Progreso (más profundo y más cercano a Mérida) desplazó a Sisal del comercio mayor hacia fines del siglo XIX, y el pueblo quedó en la condición semiabandonada en la que se mantiene hoy.
Las ruinas de la aduana y el faro
Lo que queda del Sisal histórico: las ruinas de la aduana portuaria del siglo XIX (estructura de piedra parcialmente en pie, accesible a pie desde el malecón), el faro de Sisal (todavía operativo, uno de los más antiguos del Golfo de México), y los restos del muelle de carga. Son elementos patrimoniales de alta densidad histórica que la mayoría de los visitantes que van "a la playa" pasan sin ver. Un guía local (hay algunos disponibles en el pueblo) contextualiza la importancia de estos elementos de una manera que transforma la visita.
La playa y el pueblo hoy
Sisal tiene una playa larga de arena blanca con aguas someras y tranquilas del Golfo — similar a Progreso pero con mucho menos infraestructura turística y muchas menos personas. Los fines de semana hay familias de la zona pero la semana está prácticamente desierta. El pueblo tiene una docena de restaurantes de mariscos, algunos con terraza sobre el malecón. El pulpo y el camarón del Golfo son los protagonistas.
La laguna detrás del pueblo (separada del Golfo por la barra costera donde está el malecón) tiene manglar, aves acuáticas y, en temporada (octubre-marzo), flamencos rosados ocasionales que se desplazan desde la colonia de Celestún. Los recorridos en kayak o lancha pequeña por la laguna son la actividad ecoturística principal del área.
Cómo llegar desde Mérida
En coche: carretera 25 desde Mérida hacia Hunucmá y luego a Sisal, 45 km, 50 minutos. No hay peaje. En transporte público: colectivos desde Hunucmá hacia Sisal (Hunucmá a 35 km de Mérida, accesible en colectivo desde el centro). La combinación menos directa que Progreso pero viable para quienes no tienen coche propio.