La trova yucateca: la música romántica de Mérida que conquistó América Latina y que todavía suena en los parques del centro histórico
La trova yucateca es el aporte de Mérida a la historia de la música popular latinoamericana — un género que en los años 1920-1950 dominó las radiodifusoras de México, Cuba, Venezuela y Colombia con canciones que todavía se reconocen de inmediato: "Peregrina", "El Rosal Enfermo", "La Golondrina", "Flor de Azalea". Es música de serenata, de amor declarado, de melancolía elegante — y tiene la particularidad de haber nacido específicamente en Mérida en la confluencia de la afluencia henequenera (que trajo pianos europeos y partituras francesas a las casas yucatecas) con la tradición de la canción española y los ritmos afrocaribeños que llegaban por el Puerto de Progreso.
Los trovadores de Mérida: Guty Cárdenas, Ricardo Palmerín y la generación que cambió la música latina
El trovador más conocido de Mérida es Guty Cárdenas (1905-1932), cuya historia tiene la estructura trágica perfecta para convertirse en leyenda: talento excepcional, fama continental en vida, muerte violenta a los 26 años en Ciudad de México. Cárdenas compuso "Caminante del Mayab", "Nunca", "Por eso te quiero", grabó en Nueva York para Victor Records con acompañamiento de orquesta, y fue considerado por sus contemporáneos como el mayor intérprete de canción romántica en español de su generación. Ricardo Palmerín (1887-1944) fue el trovador académico — músico formado en conservatorio, compositor de "Peregrina" (compuesta para la visita de Felipe Carrillo Puerto a la poeta norteamericana Alma Reed) y de docenas de canciones que quedaron en el repertorio estándar de la trova. La generación completa incluye nombres como Augusto "Guty" Cárdenas, Fermín Pastrana, Pastor Cervera y Ernesto Góngora, que formaron en Mérida entre 1900 y 1930 uno de los centros de canción romántica más productivos de América Latina.
Dónde escuchar trova yucateca en Mérida hoy
La trova yucateca sigue viva en Mérida de formas concretas y accesibles: las serenatas del Parque de Santiago (jueves a las 9pm, tradicionales desde hace décadas, entrada libre) con tríos y cuartetos que interpretan el repertorio clásico; las peñas trovadorescas de algunos bares del centro histórico que tienen noches específicas de trova en vivo; y el Teatro Peón Contreras, que programa regularmente recitales de trova y de música yucateca regional. El visitante que quiere la experiencia más auténtica debe ir al Parque de Santiago cualquier jueves — es un evento de barrio, no turístico, con público de todas las edades que conoce las letras de memoria y las canta en voz baja junto con los músicos.