El Paseo Montejo: cómo caminar la avenida más bella del sureste y lo que hay que ver en cada cuadra
El Paseo Montejo es el boulevard más elegante del sureste de México — una avenida de seis kilómetros construida a imagen y semejanza de los grandes bulevares europeos, con camellón central de laureles de la India, mansiones de arquitectura ecléctica (neoclásica, art nouveau, mudéjar) construidas por las familias hacendadas del henequén entre 1890 y 1930, museos en los palacios restaurados y los mejores hoteles boutique de la ciudad. Caminar el Paseo Montejo es hacer un viaje a la época dorada de Yucatán.
El tramo clásico: desde el Monumento a la Patria hacia el centro
El tramo más visitado del Paseo Montejo empieza en el Monumento a la Patria — la enorme escultura de Romulo Rozo que sintetiza la historia de México en un friso circular de 40 metros — y desciende hacia el centro histórico a lo largo de unos 2 kilómetros. En este tramo se concentran las mansiones más imponentes, muchas de ellas ahora convertidas en sucursales bancarias, consulados o restaurantes de lujo. El Palacio Cantón (hoy Museo Regional de Antropología) es la mansión más impresionante del Paseo — un palacio de mármol con jardines diseñado por el arquitecto italiano Enrico Deserti para el General Francisco Cantón, ex-gobernador de Yucatán, y que hoy alberga la mejor colección de arqueología maya del estado. La entrada cuesta $90 MXN y la colección de jade, estelas y objetos rituales vale cada peso.
El Paseo hoy: restaurantes, hoteles y vida nocturna
El Paseo Montejo contemporáneo es también el eje gastronómico y de entretenimiento de mayor nivel de Mérida — con restaurantes de cocina yucateca de autor, bares de cocktails en terrazas con vistas a las mansiones iluminadas, las sucursales de los grandes hoteles (Hyatt, Marriott, Wyndham) y los restaurantes de mayor reconocimiento de la ciudad. Los jueves por la noche, el tramo central del Paseo se anima especialmente cuando los restaurantes ponen mesas en la acera y la temperatura baja a niveles que hacen agradable cenar al aire libre. El Paseo Montejo iluminado de noche es uno de los panoramas más hermosos de Mérida — una ciudad que sabe que su patrimonio arquitectónico es uno de sus mayores activos turísticos y lo cuida en consecuencia.