El Paseo Montejo de Mérida: el boulevard de las casonas Belle Époque, los consulados y el museo que nadie se espera dentro de una mansión
El Paseo Montejo es el eje arquitectónico más espectacular de Mérida y el que más sorprende al visitante que llega esperando solo otro bulevar con cafés y tiendas de souvenirs: es una avenida de 4 km de extensión bordeada de casonas Belle Époque que las familias henequeneras yucatecas mandaron construir entre 1880 y 1915 con arquitectos traídos desde Italia y Francia, usando los mismos materiales de importación que llegaban por el Puerto de Progreso. El resultado es una secuencia de mansiones de mármol, balcones de hierro forjado, cúpulas y torres de estilo neo-clásico, neo-gótico y art nouveau que en ningún otro lugar de México tiene esta densidad ni esta coherencia de período.
El Palacio Cantón y el Museo de Antropología de Yucatán
El Palacio Cantón, construido en 1911 para el general Francisco Cantón Rosado (gobernador de Yucatán y uno de los grandes beneficiarios del boom henequenero), es la mansión más impresionante del Paseo Montejo y alberga hoy el Museo Regional de Antropología de Yucatán — uno de los mejores museos arqueológicos de México fuera del Museo Nacional de Antropología de la Ciudad de México, con una colección de piezas mayas de Uxmal, Kabah, Sayil, Dzibilchaltún y otros sitios yucatecas que incluye algunos de los dinteles esculpidos más elaborados de la tradición Puuc. La escalera de mármol italiano del Palacio Cantón, los pisos de mosaico hidráulico importados de Marsella y los techos artesonados son parte de la visita tanto como las piezas arqueológicas. Precio de entrada: 75 pesos para visitantes nacionales, horario 8am-5pm martes a domingo.
Recorrer el Paseo Montejo: a pie o en bicicleta
El mejor recorrido del Paseo Montejo es a pie o en bicicleta desde el monumento a la Patria (el punto sur del boulevard, a 5 minutos caminando del zócalo) hasta la Glorieta de Las Américas al norte — son aproximadamente 4 km en línea recta que se recorren en 45 minutos caminando sin prisa, con paradas para ver fachadas. Los domingos el Paseo Montejo cierra a los coches y se llena de ciclistas, patinadores y familias, con puestos de comida y música en vivo — es el mejor día para recorrerlo. Varios cafés y restaurantes operan en los jardines de las casonas laterales, con terrazas que permiten ver la arquitectura de la acera contraria mientras se desayuna. El recorrido nocturno (después de las 8pm, cuando se enciende la iluminación de las fachadas) tiene una atmósfera diferente a la del día y es especialmente recomendado en los meses de enero-marzo cuando el calor del día baja a temperaturas agradables para caminar de noche.