Aguas frescas en Mérida: la horchata, el tamarindo y los sabores tropicales que apagan el calor
En el calor de Mérida, las aguas frescas son una necesidad más que un lujo. Las juguerías y puestos de aguas frescas del mercado, el centro histórico y los barrios residenciales manejan una selección de sabores que combina los clásicos mexicanos (horchata, jamaica, tamarindo) con frutas tropicales de temporada que solo se consiguen frescas en el sureste. Saber qué pedir — y en qué puesto — es parte de la experiencia de vivir o visitar Mérida.
Los sabores clásicos y los yucatecos
La horchata de arroz (agua de arroz con canela y azúcar) es el agua fresca más solicitada en toda la República y en Mérida no es la excepción — pero aquí compite con la horchata de coco (preparada con agua de coco y carne de coco rallada además del arroz) que tiene una cremosidad y un sabor diferente. El agua de jamaica (hibisco seco) tiene en Mérida un toque ácido más pronunciado que en el norte del país porque se usa con menos azúcar. El agua de tamarindo con chile — tamarindo natural disuelto en agua con chile en polvo y sal — es la bebida más popular entre los meridanos para el calor extremo: la combinación de ácido, dulce, picante y sal produce un efecto refrescante que las aguas más suaves no alcanzan. El agua de chaya con piña (ya mencionada en el artículo de la chaya) completa el cuadro de bebidas con identidad yucateca específica.
Las juguerías del mercado: el mejor precio y la mayor frescura
El primer piso del Mercado Lucas de Gálvez y los alrededores del mercado tienen una concentración de puestos de jugos y aguas frescas donde el precio por vaso grande (500 ml) va de 15 a 30 pesos. La frescura está garantizada porque los puestos de mercado preparan en lotes pequeños varias veces al día — el agua de jamaica preparada a las 7am que en un restaurante turístico puede estar en el refrigerador desde el día anterior, en el mercado fue preparada ese mismo día. Para el visitante con pocos días en Mérida, el desayuno en el mercado con agua fresca de temporada es la inmersión más económica y auténtica en la cultura gastronómica cotidiana de la ciudad.