Dulces yucatecos: el mazapán de pepita, el cocoyol en almíbar y los postres coloniales que sobrevivieron 400 años
La dulcería yucateca es tan específica y tan arraigada en la región como su cocina salada. Los dulces y postres que se venden en las dulcerías del centro histórico de Mérida tienen en su mayoría 200-400 años de historia: son las preparaciones que las monjas de los conventos coloniales yucatecos desarrollaron con los ingredientes del trópico (papaya, mamey, calabaza, cocoyol, pepita) aplicando las técnicas de la confitería española. El resultado es una dulcería que no existe en ninguna otra región de México: el mazapán de pepita de calabaza (diferente al mazapán de cacahuate del centro del país), la papaya en almíbar con queso de bola, el cocoyol (fruto de una palma nativa) en miel, y docenas de frutas regionales cubiertas de azúcar o preservadas en almíbar.
El mazapán de pepita: el dulce más yucateco del repertorio
El mazapán yucateco está hecho de pepita de calabaza — la misma semilla que aparece en el sikil p'ak y en los papadzules — molida con azúcar hasta formar una pasta densa que se moldea en formas de frutas, animales o figuras geométricas y se colorea con colorantes naturales o artificiales. El resultado visual es engañosamente similar al mazapán de almendra europeo o al de cacahuate del centro de México, pero el sabor es completamente diferente: la pepita de calabaza tiene un perfil más terroso y menos dulce que la almendra, con un retrogusto que los conocedores reconocen inmediatamente como "el sabor de Yucatán". Las dulcerías del centro histórico de Mérida venden mazapán de pepita en presentaciones de 30-200 gramos; es uno de los mejores souvenirs comestibles de Mérida porque es completamente seco, viaja sin refrigeración y tiene una duración de semanas.
Las dulcerías del centro histórico
Las dulcerías tradicionales del centro histórico de Mérida están concentradas principalmente en la zona del Mercado Lucas de Gálvez y en las calles adyacentes al Parque Hidalgo. Las más antiguas tienen vitrinas con cientos de variedades de dulces regionales — frutas en almíbar, frutas cubiertas de azúcar, pepitorias (dulce de pepita y piloncillo prensado), cocadas de diferentes sabores, palanquetas de cacahuate y el inevitable mazapán en todas sus formas. Los precios son muy accesibles: 50-150 pesos por bolsa de 250 gramos de cualquier variedad. Para el visitante que quiere llevar souvenirs gastronómicos auténticos de Mérida, las dulcerías del centro son la alternativa más honesta y más económica a las tiendas de artesanías del Paseo de Montejo.