Ek Balam: la zona arqueológica maya menos conocida con más impacto visual
Ek Balam (Jaguar Negro en maya) es uno de los sitios arqueológicos más subestimados de Yucatán — menos conocido que Chichén Itzá o Uxmal pero con una acrópolis de 160 metros de largo y 32 metros de altura cubierta con estuco blanco finamente modelado, incluyendo una entrada al inframundo en forma de boca de monstruo con figuras humanas de tamaño natural. Y a diferencia de Chichén Itzá, aún se puede subir a la cima.
La Acrópolis: subir está permitido
La Acrópolis de Ek Balam es la estructura más grande del sitio — una pirámide escalonada de 32 metros de altura con escaleras de acceso que los visitantes pueden subir completamente hasta la cima. Desde arriba, la vista sobre la selva yucateca en todas las direcciones y sobre el resto de las estructuras del sitio es uno de los panoramas más memorables de toda la arqueología yucateca. En Chichén Itzá está prohibido subir a El Castillo desde 2006; en Ek Balam, la subida sigue siendo posible y es la experiencia central de la visita.
La entrada del inframundo: estuco blanco y figuras humanas
En el nivel medio de la Acrópolis está la Tumba del Gran Señor Ukit Kan Le'k Tok' — una entrada al recinto funerario en forma de boca de monstruo (el umbral del inframundo en la cosmología maya) enmarcada por figuras de estuco blanco de tamaño casi natural que representan ángeles mayas alados con atavíos elaborados. El nivel de detalle y el estado de preservación del estuco de Ek Balam es extraordinario — mejor que cualquier otro sitio del norte de Yucatán. El color blanco original del estuco aún es visible en partes protegidas de la estructura.
Cómo llegar y combinar con Valladolid
Ek Balam está a 180 km de Mérida — aproximadamente 2.5 horas por autopista hasta Valladolid (30 km más al norte del sitio). La combinación natural es pasar por Valladolid de ida o de vuelta: desayunar en Valladolid, visitar Ek Balam a media mañana (antes de las 11am para evitar el calor máximo), nadar en el cenote Xcanche dentro del mismo sitio arqueológico de Ek Balam, y regresar a Valladolid para comer y ver el Cenote Zací. Un día completo muy bien aprovechado.