La Catedral de Mérida y el centro histórico: el cuadrado de historia donde empezó la ciudad
La Plaza Grande de Mérida — el Zócalo, la plaza central, como se llame según la generación del hablante — es el kilómetro cero de la ciudad y el punto desde el cual todo en Mérida se mide. En sus cuatro costados están los cuatro edificios que definen el poder y la historia de Mérida: la Catedral de San Ildefonso al oriente, el Palacio Municipal al sur, el Palacio de Gobierno al norte y la Casa de Montejo al sur-poniente. Es el conjunto de arquitectura colonial más importante del sureste mexicano y el punto de partida obligado para cualquier recorrido por la ciudad.
La Catedral de San Ildefonso: la más antigua del continente en uso
La Catedral de San Ildefonso de Mérida, cuya construcción comenzó en 1561 y terminó en 1598, es la catedral más antigua del continente americano que ha estado en uso continuo desde su consagración — antes que la de Ciudad de México, antes que cualquier otra. Fue construida con las piedras de los templos mayas de T'ho (el nombre maya de la ciudad donde se fundó Mérida) — el mismo patrón de superposición de la conquista espiritual que aparece en Izamal. Su fachada de dos torres con pilastras de piedra caliza es austera para los estándares del barroco colonial mexicano — la severidad franciscana del siglo XVI que prefería la solidez a la ornamentación. El interior tiene un Cristo Negro (el Cristo de las Ampollas) que según la tradición yucateca sobrevivió intacto el incendio de 1915 durante la Revolución y es el objeto de devoción religiosa más venerado del estado.
La Casa de Montejo: el palacio del conquistador convertido en banco y museo
La Casa de Montejo, construida entre 1542 y 1549 por Francisco de Montejo "el Mozo" como residencia familiar de la familia que conquistó Yucatán, tiene la portada plateresca más elaborada y más perturbadora del arte colonial mexicano: dos guerreros conquistadores de piedra pisando cabezas de indios mayas — una representación explícita de la conquista que los visitantes modernos observan con una mezcla de admiración artesanal y incomodidad histórica comprensible. El interior de la Casa Montejo es hoy una sucursal del banco Banamex y un museo de visita libre donde se pueden ver los salones restaurados de la familia colonial yucateca. La entrada es gratuita en horario bancario.