Los mejores cafés de especialidad en Mérida: la tercera ola del café en la ciudad blanca
La cultura del café de especialidad llegó a Mérida con fuerza en los últimos años — y la ciudad tiene hoy una oferta de cafeterías con método (V60, Chemex, aeropress, cold brew) que sorprende a los visitantes que llegan pensando en una capital regional tradicional. Los tostadores locales trabajan principalmente con café chiapaneco y veracruzano de origen único, y los baristas de las mejores cafeterías del centro y el norte de Mérida tienen nivel de competencia comparable al de los mejores cafés de Ciudad de México o Guadalajara.
Los barrios cafetaleros de Mérida
La concentración más alta de cafés de especialidad en Mérida está en tres zonas: el centro histórico (especialmente en las calles alrededor del Parque Santa Ana y la calle 60 hacia el norte del centro), el barrio de Santiago (con sus casas coloniales y calles tranquilas), y la zona norte de la ciudad (Altabrisa, Montecristo) donde se concentran las cafeterías orientadas a la clase media alta local y a los nómadas digitales que trabajan desde espacios con buena conectividad. La mayoría de los mejores cafés tienen wifi estable y mesas con enchufes — lo que los convierte en opciones populares para el trabajo remoto durante las mañanas.
Qué pedir y qué esperar
Las cartas de los cafés de especialidad de Mérida incluyen invariablemente los métodos por goteo (V60 y Chemex para cafés de origen único con notas frutales o florales), el espresso (extraído con máquinas italianas de gama alta y calibrado para el café latinoamericano de tostado medio), el café de olla adaptado (la preparación tradicional mexicana con canela y piloncillo, que algunos cafés sirven con café de especialidad en lugar del café comercial que usa la versión clásica) y el cold brew de largas horas (entre 12 y 20 horas de infusión en frío, perfecto para el clima caliente de Mérida). El precio de un V60 de origen único en los mejores cafés del centro oscila entre $60 y $90 MXN — una diferencia de precio respecto a las cadenas que los meridanos que se han acostumbrado al buen café aceptan sin dudarlo.