Barrio de Santiago en Mérida: el parque más animado los domingos y las iglesias más antiguas de la ciudad
El barrio de Santiago, al poniente del centro histórico de Mérida, es uno de los cuatro barrios fundacionales de la ciudad colonial — junto con Santa Ana, San Cristóbal y La Mejorada. Su parque central, el Parque Santiago, tiene una dinámica diferente al Zócalo y al Parque Santa Ana: es el espacio de encuentro de los vecinos del barrio, con una mezcla de actividad cotidiana (señoras mayores con bolsas del mercado, jóvenes en las bancas, niños en los juegos) y el mercado de pulgas dominical que convoca coleccionistas y cazadores de antigüedades de toda la ciudad.
La Iglesia de Santiago: uno de los templos más antiguos de Mérida
La Iglesia de Santiago Apóstol, que da nombre al barrio, fue construida en el siglo XVI por los franciscanos como una de las capillas de indios en los barrios periféricos de la ciudad colonial. Su arquitectura es más austera que la de la Catedral del centro — fachada de piedra caliza sin ornamentación excesiva, nave única, torre lateral — pero tiene el peso visual de los 500 años de historia que la rodean. El interior conserva retablos de madera policromada y algunos elementos decorativos del siglo XVIII. Para el visitante con interés en arquitectura colonial, el circuito de las iglesias de los barrios fundacionales (Santiago, Santa Ana, San Cristóbal, La Mejorada) es una alternativa menos concurrida a las iglesias del centro histórico y permite ver la Mérida colonial a escala de barrio, no de monumento turístico.
El mercado de pulgas dominical y el ambiente del parque
Los domingos por la mañana, el Parque Santiago se llena de vendedores del mercado de pulgas que instalan sus puestos con antigüedades, libros usados, discos de vinilo, ropa vintage, artesanías y objetos curiosos. Es un mercado que los meridanos frecuentan más que los turistas — los precios son negociables y los objetos son genuinamente variados, desde monedas antiguas hasta muebles coloniales de madera. La mejor hora para llegar es entre 8am y 11am; después del mediodía los vendedores comienzan a recoger. En el perímetro del parque hay puestos de comida dominical — tamales de vapor, empanadas de chaya y queso, jugos de frutas — que complementan la experiencia del mercado con el desayuno informal de barrio.