Los dulces y postres tradicionales de Yucatán que hay que probar en Mérida
La repostería y los dulces de Yucatán tienen una identidad propia que mezcla ingredientes mayas (semilla de calabaza, mamey, papaya, chicozapote) con técnicas coloniales españolas (mazapán, cocada, conservas en almíbar) y algunas influencias árabes y libanesas que llegaron con la inmigración de finales del siglo XIX. El resultado es una confitería regional que no existe igual en ningún otro lugar de México.
Las marquesitas: el snack nocturno de Mérida
La marquesita es el snack callejero más emblemático de Mérida — una galleta crujiente enrollada en forma de tubo, hecha con una plancha especial, rellena de queso de bola holandés rallado (sí, queso y no azúcar — ese es el original) o con nutella, cajeta, o mermelada. Las marquesitas están en el Parque Santa Lucía y en las carretillas del centro histórico de noche. La combinación del crujiente de la galleta con el queso fundido es difícil de explicar y fácil de entender probándola. Precio: $20-40 MXN.
Mazapán de pepita
El mazapán yucateco es diferente al mazapán de almendra de origen español o al mazapán de cacahuate del resto de México. Está hecho de semilla de calabaza (pepita) molida con azúcar — una combinación que resulta en una pasta de sabor terroso y textura similar al mazapán de almendra pero con un perfil de sabor propio. Se vende en las dulcerías del centro histórico y en el Mercado Lucas de Gálvez. Es uno de los regalos de Mérida que más sorprenden a quienes no lo conocen.
Cocadas y dulces de coco
Las cocadas (trozos de coco rallado cocido en azúcar o piloncillo) son un dulce presente en toda la confitería mexicana pero la versión yucateca — más húmeda, a veces con canela, a veces con color natural de achiote que les da un tono amarillo-naranja — tiene particularidades. Se venden en tablitas en los mercados y en las tiendas de dulces del centro.
Dulce de papaya con queso Edam
Una de las combinaciones más peculiares de la mesa yucateca de postre: tiras de papaya verde cocidas en almíbar especiado, servidas frías con rodajas de queso Edam (queso de bola holandés). El contraste entre el dulce especiado de la papaya y la salinidad sutil del queso es la versión yucateca del maridaje queso-fruta. Se sirve en restaurantes de cocina regional y en fondas del mercado.
Helados de frutas tropicales
Los helados artesanales de frutas tropicales — guanábana, mamey, chicozapote, zapote negro, nance — son quizás la mejor manera de refrescarse en Mérida. La concentración de sabor de estas frutas en helado es intensa. La heladería más antigua y famosa del centro histórico es la nevería "Colón" en la Plaza Grande — en operación desde principios del siglo XX. Las frutas de temporada (mamey de febrero a mayo, zapote negro de octubre a diciembre) producen los mejores helados del año en esos meses.